12.7 C
Loncoche
sábado, febrero 14, 2026

Muerte de trabajadores salmoneros y la responsabilidad de las multinacionales

La muerte de trabajadores en la industria del salmón son parte de un patrón histórico de accidentes y fallecimientos laborales en actividades de transporte marítimo y servicios anexos donde hay precariedad laboral y falta de fiscalización.


Por Gustavo Cortés
Dirigente sindical – CONATRASAL
Confederación Nacional de Trabajadores del Salmon
09 de febrero de 2025


El 27 de enero de 2026, el hundimiento de una embarcación que presta servicios a la salmonicultura dejó seis tripulantes fallecidos en el Estuario de Reloncaví; la nave Koñimó I prestaba servicios a la empresa Salmones Austral. Las causas del accidente continúan bajo investigación.

La responsabilidad no se externaliza

Existe una corresponsabilidad directa de la empresa que encarga el trabajo. No es aceptable contratar sin exigir estándares claros de seguridad, habitabilidad y cumplimiento normativo y luego desligarse de esas condiciones básica cuando ocurre una tragedia.

La fiscalización también falló y ha fallado de manera sistemática. En las zona salmonera interviene la Armada, la Inspección del Trabajo y luego los sistemas de salud que verifican los accidentes. Muchas veces la fiscalización y toda la investigación respecto a estos accidentes no contempla la trazabilidad de las grandes empresas que cultivan, filetean y venden el salmón en el mercado internacional. La investigación solo va a la coyuntura, no se amplia a responsabilidades de las grandes inversiones exportadoras.

La externalización se ha convertido en un modelo que concentra el riesgo en empresas pequeñas, mientras las grandes compañías continúan operando sin asumir plenamente sus responsabilidades y los estándares internacionales de seguridad, y dejan un rastro de preguntas respecto a los estándares de fiscalización.

En la práctica, estas empresas de servicios funcionan en la precaria línea de la informalidad en la salmonicultura: realizan las tareas más peligrosas, con menor protección y mayor precariedad. Esa es la condición de los trabajadores de las lanchas, y diversas estructuras marinas estables o móviles en la zona salmonera.

Cuando se producen muertes de trabajadores en la industria del salmón, la respuesta no puede reducirse a gestos de buena voluntad y caridad de la empresas y sus fundaciones. Hay leyes nacionales, mejorables; existen estándares internacionales. Y esta el sentido común de comer el salmón que ya está instalado en la Patagonia Mapuche.

Frente a las muertes de los trabajadores las familias afectadas necesitan acceso real a la justicia, sin presiones ni bloqueos. Los protocolos existen y deben cumplirse.

Si no se establece con claridad que, ante accidentes graves y fatales, la empresa mandante es responsable junto con la empresa prestadora de servicios, estas tragedias seguirán repitiéndose.-


Mira también esto

Check out other tags:

Lo más popular