- Un informe del Servicio de Salud Araucanía Sur plantea que el consumo problemático de alcohol debe abordarse desde un enfoque intercultural que integre factores sociales, familiares y territoriales.
- El estudio presentado en la Universidad Católica de Temuco abarca a territorios rurales entre Cautín y el sur del río Toltén, y vincula el alcoholismo a desigualdad, despojo y ruptura comunitaria, proponiendo articular la medicina clínica con el sistema de salud mapuche.
Temuco, 05 de mayo de 2026. (Diariomapuche.cl)– El Servicio de Salud Araucanía Sur presentó en la Universidad Católica de Temuco (UCT) un estudio sobre consumo problemático de alcohol en población mapuche, que plantea un cambio de enfoque en su abordaje desde el sistema público de salud. El documento se centra en territorios rurales de la zona sur de la región y propone integrar dimensiones sociales, culturales y territoriales en el tratamiento del alcoholismo.
El informe fue coordinado por la antropóloga salubrista Ana María Oyarce Pisani y el médico psiquiatra Carlos Madariaga Araya. Según el documento, las orientaciones se basan en tres talleres de diálogo intercultural realizados entre 2018 y 2025 en Temuco, donde participaron equipos de salud y actores del sistema médico mapuche, construyendo de manera consensuada las propuestas presentadas.
El documento plantea que el alcoholismo en comunidades mapuche constituye uno de los principales desafíos de salud pública, y propone que su abordaje no puede limitarse a la atención clínica individual, sino que debe incluir estrategias de prevención, promoción y trabajo comunitario.
“El manejo del alcoholismo como problema de salud pública en la comunidad mapuche no puede dejar de contemplar la prevención y la promoción, junto a la co–construcción de estrategias con el sistema médico mapuche”.
El informe sostiene que las bases del consumo problemático de alcohol se encuentran en factores estructurales, entre ellos el despojo territorial, la desigualdad social, la discriminación y el racismo, los cuales impactan en la vida cotidiana de las comunidades.
“Las bases del problema están fuertemente determinadas por fuerzas sociales como la desigualdad, las inequidades y la injusticia social, el racismo, el despojo y la discriminación” dice el informe.
A partir de este diagnóstico, el documento propone un cambio desde el modelo biomédico tradicional hacia un enfoque holístico, intercultural y participativo, que considere tanto los aspectos individuales como los familiares, comunitarios y territoriales del problema.
En esa línea, el informe identifica una relación directa entre el consumo problemático y procesos como la pérdida de identidad cultural, la migración, la falta de redes familiares y la desintegración de estructuras sociales en las comunidades.
“Hay una fuerte conexión entre los problemas personales, la falta de identidad cultural, la falta de soportes familiares, la migración, la desintegración de los colectivos sociales”, asegura el informe.
El enfoque propuesto incorpora prácticas culturales mapuche en los procesos de prevención y tratamiento, y valora los espacios de diálogo como el pentukun y el nutram kawun, entendidos como instancias de encuentro y reflexión colectiva.
Asimismo, señala que las estrategias de recuperación de la salud deben incluir la reconexión del sujeto con su entorno natural, su espiritualidad y sus vínculos sociales: “Es necesario recuperar su lugar en el territorio y la tierra, reencontrarse con sus sistemas valóricos y con su espiritualidad”
El documento también propone la articulación entre el sistema de salud público y el sistema médico mapuche, incluyendo el rol de autoridades tradicionales como la machi y la realización de prácticas rituales como el nguillatun en procesos de sanación.
En términos operativos, el informe reconoce limitaciones en la implementación de este enfoque, señalando la necesidad de mayores recursos, financiamiento, tiempo de atención y reconocimiento institucional de las prácticas territoriales que actualmente no están consideradas en los sistemas formales de registro.
Es necesario «financiamiento adecuado del trabajo en el territorio» y se debe dar «validación de las nuevas formas de trabajo que no tienen espacio en los sistemas de códigos vigentes”.
El estudio concluye que el consumo problemático de alcohol no puede ser entendido únicamente como una enfermedad individual, sino como un fenómeno complejo que involucra dimensiones sociales, culturales y territoriales, lo que exige un abordaje integral y coordinado entre distintos actores.
El informe no incorpora a la población mapuche urbana ni considera el funcionamiento de instituciones religiosas presentes en los territorios, como la Iglesia Católica o el aumento de iglesias evangélicas, donde el consumo de alcohol suele estar prohibido.*****FIN*****
Accede al documento Orientaciones técnicas para el abordaje del beber problema en población mapuche
Claves del estudio
- Abordaje integral: sujeto, familia, comunidad y territorio
- Integración entre salud pública y sistema médico mapuche
- Rol central de la familia y redes comunitarias
- Uso de prácticas culturales como ngulam y espacios de diálogo
- Reconexión con el territorio, la tierra y la espiritualidad
- Consideración de factores estructurales: pobreza, desigualdad y despojo
- Refuerzo del trabajo territorial y recursos en salud