9.3 C
Temuco
domingo, febrero 22, 2026

Mapudungun aquí y ahora en el Día de la Lengua Materna

Cada lengua es una forma de comprender el mundo. Cuando una se debilita, no solo se pierden palabras, se alteran vínculos con el territorio, la memoria y la comunidad. En el sur de Chile y también en Santiago, hablar mapudungun sigue siendo un acto que interpela al Estado, a las universidades y al sistema educativo en su conjunto. Su continuidad exige decisiones estructurales aquí y ahora.


Editorial DiarioMapuche
20 de febrero de 2026


En el Día Internacional de la Lengua Materna, conmemoramos esta fecha pero también nos realizamos preguntas.

1. ¿Puede existir educación propia sin territorio?

No hablamos de hectáreas. Hablamos de territorio con bosques, lagos, montañas, mar y ciudades. Hablamos de territorio que incluye memoria, espiritualidad y de vida comunitaria. La educación propia nace de una relación concreta con el espacio donde se vive. Si ese territorio está fragmentado, mercantilizado o intervenido sin consentimiento, la escuela se convierte en una isla desconectada de la realidad que debería nutrirla.

En comunidades donde el acceso a la tierra es precario o donde las economías locales están subordinadas a modelos extractivos, la educación propia enfrenta un límite estructural. No basta con incluir contenidos culturales si las condiciones materiales y espirituales del territorio están erosionadas.

La pregunta es directa: ¿Cómo se enseña identidad cuando el territorio que la sostiene está en disputa, amenazado por el extractivismo o fragmentado en sus diversas dimensiones?

2. ¿Qué significa que el mapudungun esté presente en todos los niveles del sistema educativo?

La presencia puede ser decorativa o estructural. Puede limitarse a una asignatura aislada o atravesar la manera en que se comprende el conocimiento.

Si el mapudungun es tratado como complemento folclórico, su impacto será marginal. Si en cambio se convierte en eje que dialogue con ciencias, historia, filosofía y artes, entonces transforma la arquitectura misma del aprendizaje. Cambia la forma de nombrar el mundo. Cambia las preguntas que se formulan.

Mas que cantidad de horas dedicadas a la asignatura de mapudungun. Es profundidad epistemológica y las respuestas sobre por qué se debe mantener y potenciar en el aula.

3. ¿Qué responsabilidad tienen las universidades en la revitalización lingüística y cultural?

Las universidades forman docentes, producen investigación y legitiman saberes. No son actores neutrales. Durante décadas siguen reproduciendo marcos académicos que separaron lengua, territorio y comunidad.

Hoy el desafío es otro. Implica generar programas situados, investigación colaborativa y formación docente vinculada a comunidades reales, no solo a bibliografía especializada. Implica reconocer que la revitalización lingüística no es un proyecto asistencial, sino un proceso político-cultural de largo plazo. La investigación en archivos sirve, pero el vinculo, y vivencias en la comunidad establece caminos y redes hacia el buen vivir.

La pregunta es si las universidades están dispuestas a transformarse o si seguirán formando profesionales desconectados del territorio que dicen estudiar.

4. ¿Cómo se posicionan el mapudungun y las lenguas indígenas en un mundo modelado por algoritmos, inteligencia artificial y nuevas tecnologías?

Las tecnologías digitales están redefiniendo cómo circula el conocimiento. Si una lengua no está presente en entornos digitales, plataformas educativas y sistemas de inteligencia artificial, su visibilidad global se reduce.

El desafío es doble. Por un lado, producir contenidos digitales en mapudungun. Por otro, participar en el diseño de tecnologías que no reproduzcan sesgos lingüísticos y culturales. Las lenguas indígenas no pueden quedar fuera de la conversación tecnológica contemporánea.

La pregunta es estratégica: ¿serán consumidoras pasivas de tecnología o creadoras activas de contenido y pensamiento digital?

5. Más allá de la certificación académica, ¿Qué tipo de docente necesita hoy una educación propia?

Se requiere formación profesional sólida, pero también arraigo territorial, compromiso comunitario y capacidad de mediación cultural, entre otras formaciones. Un docente que entienda que enseñar lengua implica transmitir historia, ética y forma de relación con el entorno.

En territorios indígenas, rurales y urbanos, la educación propia exige educadores que no solo dominen contenidos, sino que sepan habitar comunidad. La certificación es requisito. La vinculación viva con el territorio es condición.

En el Día Internacional de la Lengua Materna, estas preguntas no buscan respuestas rápidas. Buscan orientar decisiones. Porque la lengua materna no es solo herencia; es futuro en construcción.

Si la educación no transforma su relación con el territorio, la lengua quedará reducida a símbolo. Si el territorio y la lengua caminan juntos, la continuidad es posible.*****FIN*****

Mira también esto

Check out other tags:

Lo más popular