A 425 años de la liberación de Chaurakawin, un artículo de Bernardo Colipan Filgueira, que reconstruye hechos de siglos pasados y actuales, denuncia el borramiento sistemático de la memoria y afirma la continuidad política, territorial y espiritual de la Futawillimapu frente a la historia colonial.
A 425 AÑOS DE LA LIBERACIÓN NACIONAL DE CHAURAKAWIN.
El 20 de enero de 1601 a las 6:00 am, el toqui Pelontraro junto al ayllarewe kunko, el de Quilakawin y Chaurakawin liberaron el territorio mapuche-williche.
Los weichafe hicieron campamento en las alturas de Pilauco.
El ejército mapuche compuesto por 5.000 weichafe , contaba con las sgtes divisiones: caballería, lanceros, arqueros, infantería y con todas las tralkas recuperadas en los 6 últimos alzamientos se formó un destacamento de artilleros.
El weichan estuvo resuelto a las 2 de la tarde, a favor de los ayllarewes kunko, quilakawin y chaurakawin.
El día de san Sebastián se destruyó Osorno la Colonial y se celebró la victoria de Chaurakawin y de todo el Wallmapu .
Pero Osorno la Colonial siempre persiste en el intento de borrar la historia mapuche.
Los responsables del borramiento de la memoria, no son necesariamente expertos en la disciplina de la historia.
Pero han hecho lo posible por manipular el pasado y volverlo esponjoso, laxo, diluido, sin filo.
En los textos escolares se borró el pasado mapuche y a la historia se le volvió lineal, apática, aburrida, chiclosa.La historia chilena se pasea sobre una larga alfombra roja.
Debajo de ella, se ocultan los asesinados, los desposeídos.Con la liberación de Chaurakawin nos volvimos a En-red-Dar , coexistiendo con el sujeto mawidam/cordillera, con el sujeto leufu/río, el sujeto antu/sol, el sujeto kollella/hormiga . Chaurakawin vivenciado en su tiempo, en su espacio, con sus emociones, conflictos, carencias y alegrías.
Lo curioso que luego de cuatro siglos, volvemos hacer la fila de la procesión del santo clavado por flechas y seguimos conmemorando el año 1793 , cuando capitulamos con la corona española.
Entre 1603 y 1793, la sociedad mapuche-williche de la Futawillimapu, pudo volver a ternurar.
Durante 192 años se recuperó el Küme mogen, el Az mapu, todos los ayllarewe y con ello las prácticas sociales, que le dan sentido a la vida mapuche.
La sociedad mapuche-williche volvió a vivir en su Wallme, que constituye el espacio próximo que nos rodea y que lo vemos cuando giramos en sentido contrario a las agujas del reloj.
En la polis mapuche, se volvió a despertar la episteme originaria, que hay en cada oprimido.
Sin cercos, cruces, ni espadas volvieron los pangui, los pudú, las pinda, los walle, los quintrales, los moscardones, los traros, los monitos de monte.
Junto a toda la gente invisible que vive en los bosques.
También bajaron todos los wampo , navegando por los antiguos ríos, que nacen de la cordillera y que llegando al mar suben en al cielo y se convierten en el wenuleufu/río luminoso de las estrellas..
El territorio se volvió a sembrar con /placentas.
No había un corazón insurgente que no saltara de alegría.
En la futawilimapu nos volvimos inseparables. Irrenunciables.
Encontramos la identidad y la diferencia en la sonrisa con el otro/a.
Escuchamos el nütram , el tayüll que nos dijo en dónde estuvieron las cosas,
porque el trazado de los recuerdos, el emplazamiento donde estuvo la memoria es lo último que se borra.
La historia comenzó, ahí , donde la memoria puso sus pies.
Entre el año de la Liberación de Chaurakawin en 1601, hasta la invasión colonial de las canoas de 1793, transcurrieron 192 años de vida independiente mapuche.
En casi dos siglos de vida libertaria, la corona española, no tuvo ningún dominio en la Futawillimapu/las Grandes tierras del sur.
El control territorial, político y militar estuvo en manos de la sociedad mapuche-williche y sus respectivos ayllarewes y lonkonatos.
Mientras la corona española dominaba todo el mundo conocido, el único lugar donde no entró el arcabuz, el látigo y el sentimiento de culpa cristiano fue Chaurakawin.
Un día como hoy, la memoria recobra su oxígeno y hace tan necesaria una escritura rebelde.
Bajo el territorio liberado por Pelontraro , se encuentra la hojarasca de la selva siempre verde que volveremos a recuperar.
20 de enero del 2026 a 425 años de la liberación nacional de Chaurakawin
Bernardo Colipan.

